El papa Francisco pidió a los gobiernos
"fomentar" la participación de indígenas a nivel local y nacional, al
tiempo que convocó a "conciliar" el derecho al desarrollo con la
"protección" de sus territorios.
"Se detuvieron a considerar de qué
manera se puede favorecer una mayor responsabilidad de los pueblos autóctonos
en la economía", destacó el Pontífice en una audiencia con participantes
del tercer "Foro de los Pueblos Indígenas" convocado por el Fondo
Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en el 40 aniversario de su
fundación.
"Creo que el problema principal
está en cómo conciliar el derecho al desarrollo, incluyendo también el de tipo
social y cultural, con la protección de las características propias de los
indígenas y sus territorios", agregó durante el encuentro en uno de los
salones del Aula Pablo VI del Vaticano antes de la tradicional Audiencia
General de miércoles.
"Esto se hace más evidente sobre
todo cuando se trata de estructurar unas actividades económicas que pueden
interferir con las culturas indígenas y su relación ancestral con la
tierra", afirmó.
"En este sentido, siempre debe
prevalecer el derecho al consentimiento previo e informado, según exige el
artículo 32 de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Sólo
así se puede garantizar una cooperación pacífica entre las autoridades
gubernamentales y los pueblos indígenas, que supere contradicciones y
conflictos", resaltó Francisco.
En ese marco, el Pontífice se refirió
también a "la elaboración de directrices y proyectos que tengan en cuenta
la identidad indígena, que presten una atención especial hacia los jóvenes y
las mujeres".
"Inclusión, y no consideración
solamente. Esto implica que los gobiernos reconozcan que las comunidades
indígenas son una parte de la población que debe ser valorada y consultada, y
que se ha de fomentar su plena participación, a nivel local y nacional",
pidió.
Tras el encuentro con los representantes
indígenas, durante su mensaje en la audiencia general, Francisco criticó a
quienes "alardean" de "lo que se es o se tiene" y recordó
que en Argentina se los denomina "pavos reales".
"Desde chicos nos enseñan que no es
una bella cosa alardear. En mi tierra los llamamos pavos reales", dijo el
pontífice.
En el encuentro celebrado en Aula Pablo
VI añadió: "Y es justo, porque alardear de lo que se es o de lo que se
tiene, además de cierta soberbia, revela también una falta de respeto hacia los
demás, especialmente hacia aquellos que son menos afortunados que
nosotros".
En ese marco, tras recordar un pasaje de
la carta a los romanos de San Pablo, Francisco animó a "alardear del amor
de Cristo" y recordó que "la esperanza no decepciona".