Acaso curados de espanto por la acusación de
Elisa Carrió sobre una supuesta protección política para el acusado, tres
diputados salteños avisaron que están demorados con su vuelo pero que llegarán
al mediodía para asistir a la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales en la Cámara baja, para tratar el
apartamiento de su par Julio De Vido, por “inhabilidad moral”. El encuentro
está citado a las 11. “Tipo 12 deberíamos estar llegando”, se atajaron.
Se trata de Pablo Kosiner, Javier David y Miguel
Nanni. Los dos primeros pertenecen al bloque Justicialista y responden al
gobernador Juan Manuel Urtubey. El tercero es radical. Kosiner y Nanni son
secretarios de la Comisión
y David, vocal.
La preocupación por el aviso tiene también
razones numéricas: son 34 los diputados que integran Asuntos Constitucionales y
para alcanzar quórum y dictamen de un eventual proyecto se necesitan 18 votos.
Cambiemos, el grupo mayoritario, cuenta con 14 integrantes. La mayoría quiere
ir directamente por la expulsión del ex ministro de Planificación, imputado en
más de 100 causas por presunta corrupción y procesado en algunas de ellas.
Algunos radicales, como Carla Carrizo (cercana a
Martín Lousteau) y Ricardo Alfonsín, ya mostraron desacuerdos. El hijo del ex
presidente ni siquiera iría para dar quórum.
El oficialismo, entonces, aun con asistencia
perfecta, necesita sumar aliados. El massismo, por caso, tiene media docena de
representantes en la Comisión,
si se suma a Margarita Stolbizer, del GEN y candidata con Sergio Massa para
senadores de la Provincia
por 1País. Pero hay un problema. El ex jefe de Gabinete de Cristina viene
polarizando con el Gobierno y la relación está muy tensa.
La campaña profundizó así la tendencia a
negociador compulsivo que tiene Massa. “Hay reunión a las 10 y ahí se verá qué
hacer”, dijeron cerca del líder del Frente Renovador esta mañana a Clarín. La
avenida por la que camina en este tema es más bien finita: en su afán de no
quedar subordinado a Cambiemos, Massa corre el riesgo de aparecer protegiendo a
De Vido, su ex compañero de Gabinete.
La salida intermedia que dejaron trascender en
el bloque massista es pedir los expedientes de las causas que tiene el ex
ministro y luego avanzar con una eventual suspensión como diputado. El bloque
Justicialista, que formalmente conduce el gremialista Oscar Romero pero que
para todos es “el bloque de (Diego) Bossio”, no vería mal esta opción. Más
coincidencias con Massa: Bossio también fue compañero de Gobierno de De Vido,
pero después de la derrota de 2.015 se alejó del kirchnerismo.
Pero los dos diputados salteños que responden a
Urtubey tampoco quieren quedar pegados completamente a Massa. El gobernador
viene intentando hacer juego propio para ser candidato a presidente en 2.019.
Lo mismo que quiere el jefe del Frente Renovador. De todos modos, a los
salteños los espanta más cualquier proximidad con De Vido, por lo que se
descuenta que van a acompañar el dictamen de mayoría, sea de expulsión como
quiere Cambiemos o de suspensión como fomenta el massismo.
Menos enrevesado parece el panorama en los
kirchneristas que integran la
Comisión. Al menos hasta anoche, todos pensaban bancar a su
compañero y rechazarían cualquier iniciativa para correrlo. Hoy por ti, mañana
por mí.
Fuente:
Clarín
BH