DDN. El oficialismo y la oposición -unida- cuentan con ocho
legisladores. La presidencia de la bicameral está en manos de un camporista y
vota doble en caso de empate. Eventuales ausencias serían claves.
Puja. El diputado
camporista Marcos Cleri recuperó la presidencia de la comisión bicameral que
analiza los decretos de necesidad y urgencia y tendrá voto doble en caso de
empate. El oficialismo tendrá como defensa de la medida al también diputado
Luis Petri (UCR). Si el PJ opta por el rechazo, la lupa del oficialismo
apuntará a la senadora opositora Cristina
Fiore (Salta).
El DNU con el que
el Gobierno activó el régimen de extinción de dominio, con el que se busca
recuperar bienes de la corrupción, narcotráfico y trata de personas -entre
otros delitos-, aterrizó en el Congreso y la comisión encargada de analizar la
medida intentará reunirse la semana próxima.
No habrá una
definición sobre la decisión del Ejecutivo, ya que los dictámenes de la
bicameral -que preside el diputado camporista Marcos Cleri- no son vinculantes.
Para que sea desactivado un DNU, se necesita que ambas cámaras del Congreso
rechacen la medida con mayoría simple de votos en los respectivos recintos.
Lo más jugoso del
debate que se estima para el miércoles próximo -al cierre de esta edición, la
fecha aún no había sido oficializada- será la posición que adoptarán el
peronismo y la senadora salteña Cristina
Fiore (interbloque federal), cuyas adhesiones serán clave.
Cambiemos cuenta
con ocho legisladores en la comisión y un mismo número tiene la oposición unida
entre cristinistas, justicialistas y Fiore.
En caso de empate, la presidencia -Cleri- tendrá la ventaja de voto doble.
Por todas estas
variables será fundamental que cada oficialista y opositor se presente a la
bicameral, ya que una ausencia en el antimacrismo volcaría el resultado a favor
de Cambiemos. Otra opción es que, ante alguna posibilidad de ausencias, haya
reemplazos previos a la reunión de la comisión.
El DNU continúa
vigente por ahora excepto que el Gobierno decida, tras persistentes dudas,
convocar a sesiones extraordinarias para que el tema salga por ley y así
desactivar la medida presidencial. Esa posibilidad fue alimentada en los
últimos días, de manera insólita, por el resbaladizo ministro de Justicia,
Germán Garavano. También se sumó a ese mareo el senador y presidente nacional
del PRO, Humberto Schiavoni.
“Ojalá el Congreso
pueda mejorarlo y no ratificarlo como está”, señaló Garavano. Es decir: el
ministro de Justicia que ayudó a Mauricio Macri a acelerar la puesta en
vigencia de la extinción de dominio -en claro desprecio al Congreso, y con el
oficialismo perdido y sin ganas de tratar una ley- ahora desea que un decreto
de necesidad y urgencia sea “mejorado”.
“Tenemos una
situación de emergencia. Hay miles de bienes, millones de pesos que se están
deteriorando, que están costando un montón de plata todos los días. Era
importante avanzar con una norma de estas características; ojalá el Congreso
pueda mejorarla”, aseguró Garavano.
Las declaraciones
del ministro chocan con la realidad del proyecto. En 2016, un polémico texto
fue aprobado entre massistas, macristas y peronistas. Dos años más tarde, el
justicialismo junto al kirchnerismo demolieron esa iniciativa y aprobaron
modificaciones muy lejanas a la versión original, y Cambiemos no acompañó.
Diputados debía
definir entre dos normativas cuestionadas -la original de esa cámara o los
innumerables cambios que aplicó el Senado- y el oficialismo planchó la discusión
a fines del año pasado. De hecho, el Gobierno ni siquiera incluyó el tema en la
convocatoria a sesiones extraordinarias de diciembre último. Mientras tanto,
algunas provincias continúan con sistemas vigentes y otros enviarán proyectos a
legislaturas locales, como se anunció ayer en Mendoza.
En caso de
concretarse el convite de la semana próxima, los diputados y senadores que la
integran deberán tratar también el DNU por el que se pondrán a disposición del
mercado las bandas del espectro radioeléctrico que estaban reservadas para
Arsat.
La decisión, al
igual que la de extinción de dominio, se cruza con el tratamiento del proyecto
de “ley corta” que el Senado aprobó el año pasado y que aún restaba tratar en
Diputados. Esa demorada iniciativa dio varias vueltas en la Cámara alta tras
errores del presidente provisional, Federico Pinedo (PRO), y del entonces
ministro de Modernización y actual vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, quienes
se encargaron de empujar ese tema.
Fuente: Ámbito