DDN. El
hecho ocurrió en Salta y fue denunciado por la hija de una de la
víctimas, quien acusó a una mujer que decía ser la "asistenta
terapéutica", pero en realidad los había encerrado, maltratado, y le
usaba el dinero de las tarjetas de débito y crédito.
Los
ancianos fueron rápidamente asistidos y contenidos al ingresar a la
casa.Los ancianos fueron rápidamente asistidos y contenidos al ingresar a
la casa.
Dos
ancianos fueron rescatados por el Personal de la Unidad de
Investigaciones de Salta, luego de que una mujer los engañara con querer
ser su pareja, pero en realidad sus intenciones eran robarles dinero y
ocuparle las casas. Según relataron las autoridades, las víctimas se
encontraban privadas de su libertad, presentaban muestras de tortura y
maltrato.
La
mujer acusada, de apellido Reyes, hasta el momento solamente fue
apartada de la casa de una de las víctimas y de la cual le había,
prácticamente, usurpado a uno de los ancianos. Por otra parte, desde el
medio El Tribuno señalaron que los abuelos fueron sometidos a agresiones
físicas y abandono, y sus documentaciones fueron utilizadas para
sacarles dinero, pedir préstamos y apropiárse de sus tarjetas de cobro.
El
operativo de rescate en la casa de los ancianos.
Todo comenzó cuando la hija de uno de los ancianos denunció que una
mujer le impedía ver y entrar a la casa de su padre de 71 años ubicada
en el barrio Juan Pablo II, de Salta. La mujer denunció que una señora
de apellido apellido Reyes ejercía violencia física sobre su padre,
aislándolo de todo el grupo familiar "para que nadie se entere del
calvario que se encuentra viviendo".
La
acusada había asegurado que ella era la “asistente terapéutica” de los
dos hombres y, con esa excusa, se había instalado en la vivienda durante
un año. Como si fuera poco, invitó a miembros de su familia a dormir en
la casa del anciano.
Más
tarde engañó a otro anciano de 79 años y lo llevó a vivir a la casa que
había précticamente usurpado. La mujer lo había encerrado en una
habitación en condiciones infrahumanas, con total falta de higiene y
cuidados.
Desde un medio local señalaron que el segundo hombre se encuentra en estado
de postración y no tienen ningún familiar en esta provincia, ya que
viven en Jujuy.
La
mujer utilizaba las tarjetas de débito para sacarles dinero. También le
utilizó documentación para obtener beneficios de jubilados, tales como
préstamos.
Los
asistentes sociales constaron que el padre de la denunciante, no solo
se encontraba privado de su documentación y tarjetas de crédito, sino
también de mantener contacto familiar.
Los
investigadore hallaron lesiones en brazos y miembros inferiores. Por
otra parte, señalaron que el hombre tiene bajo de peso y no recibe los
alimentos ni la medicación necesaria.
Por
su parte, el anciano de 79 años también sufre de desnutrición y no
recibía la medicación que le corresponde por ser insulino-dependiente.
Fuente: Crónica
BH