En Tartagal
una concejal y su hermana, defensora oficial, fueron denunciadas por
comercializar donaciones para la comunidad wichi. Sandra Díaz, otra de las
hermanas, es quien hizo pública la situación que tuvo repercusiones a nivel
nacional.
“Son
fraudulentas, siempre fueron así, mi meta era que esto se sepa porque hay mucha
gente que fue perjudicada”, dijo Sandra y comentó que la molestia con sus
hermanas se generó cuando ella les pidió agua y ayuda para una señora de la
comunidad que debía ser traslada a la Capital Salteña.
Relató
además que fue testigo de la cantidad de donaciones de todo el país, agua,
leche, pañales, mercadería y ropa guardada desde hace más de un año en un
galpón que funcionaba como un salón de fiestas para 500 personas.
Según
Sandra, las donaciones no se entregaban porque se especulaba con esa ayuda para
las campañas políticas en la ciudad norteña, ya que la concejal Díaz pretendía
ser candidata a diputada.
Otro agravante
es que parte de las donaciones fueron comercializadas y esto es lo que generó
aún más molestia en los originarios que desde hace días se movilizan para
reclamar que se les entregue la ayuda que a ellos debía ser destinada desde un
principio.
A pesar de
la situación, desde el Concejo Deliberante de Tartagal no se expidieron al
respecto.