DDN. Fernando Pequeño Ragone, miembro
del Consejo del Partido Justicialista salteño, cuestionó el “vaciamiento
ideológico” que se observa en el partido, así como de “posibilidades de
participación popular”, por lo que llamó a producir cambios estructurales en el
mismo. Además, negó que el PJ local haya sido cooptado por el PRO, pese a su
fuerte presencia en el saenzcismo.
Respecto a la situación dentro del
Partido Justicialista, el integrante de uno de los órganos de conducción del
partido, junto a la Comisión de Acción Política- CAP-, remarcó que “el Partido
Justicialista en Salta atraviesa ya desde hace 25 años una modificación
profunda en su estructura, que tiene que ver con esos parámetros neoliberales
que Menem empezó a introducir en la política de los argentinos”.
En tal sentido, cuestionó que “todos
los partidos justicialistas en la República, incluido el salteño, siempre han
sido dependientes del poder central del Partido Justicialista de Buenos Aires”,
y agregó: “El vaciamiento ideológico, el vaciamiento de posibilidades de
participación popular, no cualquier participación, dentro del Partido
Justicialista, ha ido disminuyendo hasta el momento actual, con un punto culmine
en diciembre de 2019 donde el partido ni siquiera ha podido introducir un
concejal en la Capital salteña. Esta es la lectura de 25 años de historia del
partido, que está en franca recomposición y vamos a ver qué es lo que es capaz
de hacer, como un mecanismo vertebrador en lo que son las elecciones en Salta”.
En la misma línea, negó que exista
una cooptación del PJ local por parte del PRO, y analizó: “Me parece que en el
oficialismo de Salta hay una fuerte presencia del PRO y hay un intento de un grupo,
que está muy cerca de Gustavo Sáenz, que tiene que ver en el Partido Justicialista
con Pablo Outes, Antonio Hucena y quiénes han ido conformando la Comisión de
Acción Política luego de que ha renunciado Santiago Godoy a su conducción, en
diciembre de 2019. Ese grupo no puede considerarse macrista aunque pueda
considerarse saenzcista y, en ese sentido, son algunas de las contradicciones
que desde afuera del partido se pueden observar para este partido”.
“El grupo al que menciono han sido
peronistas que han estado distanciados del partido en este período de 25 años,
en distintos momentos, y que buscan acercarse y recomponer el partido con una gran
visión de lo que quieren lograr, una recuperación en el territorio, pero con un
defecto, a mi punto de vista, que tiene que ver con la urgencia de las
elecciones”, continuó Pequeño, para quien “quizá el ejemplo más grande ha sido
la renuncia del propio, ahora ex presidente del PJ, Pablo Kosiner”. “Hace un
par de semanas había como una doble conducción de este Partido Justicialista en
Salta, representada por una línea de Pablo Kosiner en el Consejo y una línea en
la Comisión de Acción Política más cercana al gobernador Sáenz”, puntualizó.
Consultado sobre la polémica decisión
de no llamar a elecciones internas, dejando la elección de los candidatos en
manos de la CAP, presidida por Pablo Outes, el dirigente sostuvo: “Siempre el
Partido Justicialista ha sido orgánico en ese tipo de conducciones
verticalistas que, a mi modo de ver, le han hecho mucho daño. Yo, particularmente,
no he estado de acuerdo en esa delegación, pero como consejero no puedo opinar en
ese sentido porque es una facultad de los congresales y del congreso del
Partido Justicialista de Salta. Hemos podido opinar en algún momento, pero el
hecho es que el congreso del partido le ha delegado a la CAP la facultad de plasmar
las listas, prácticamente, a dedo”.
No obstante, remarcó luego: “Hay que
disgregar un poquito qué significa esto de armar las listas a dedo. Como buen
peronista y como hombre orgánico dentro del partido, he tenido que asumir que
la conducción del partido está intentando, en un momento de pandemia y de
crisis económica, que te podría criticar si le podemos adjudicar a la crisis o
no, reconfigurar una lista de nuevos peronistas o de los mejores ejemplares del
peronismo en toda la provincia de Salta. En ese sentido, me parece que se van a
lograr algunos resultados positivos porque se va a asistir a una renovación de
algunas caras por la propia dinámica interna de quienes se alejan y se acercan
al partido, de acuerdo a los distintos conductores”.
“En mi visión, desde siempre, ha
estado la posibilidad de producir cambios estructurales dentro del Partido
Justicialista, y no pensar tanto en la coyuntura de ganar una elección. En los
últimos 25 años siempre se ha pensado en la coyuntura y así le ha ido al
partido también porque ha sufrido una suerte de vaciamiento de la gran cantidad
de adherentes que tenía en toda la provincia. Se ha visto reducida y esperamos
que ahora se pueda ampliar un poco más”, insistió el consejero del partido al
tiempo que subrayó: “Desde hace dos años vengo advirtiendo que nos debemos un
cambio profundo de esa carta orgánica en varios puntos, sobre todo en los
motivos de las elecciones de candidatos y autoridades del partido”.
Así las cosas, sobre su posición,
reiteró: “La crítica va a mis compañeros, autoridades del partido, en todos los
niveles. Responde al modo en que el partido ha seleccionado sus congresales,
que los vuelven totalmente dependiente de los poderes de los intendentes y, los
intendentes, dependientes de los poderes de un gobernador, en lo económico, y
eso produce concentración económica y concentración en el poder político. Hay que
buscar otras formas de buscar las elecciones y las representaciones de los
congresales. En tanto eso no suceda, el partido va a ser siempre un partido
vaciado y despolitizado, y una herramienta para quien esté en Grand Bourg para
construir a su necesidad la dimensión que quiere que tenga el Partido
Justicialista. Ojala en la próxima elección se pueda no elegirlos a dedo”.
Destacó que “la Comisión de Acción
Política ha dado vistos de ese diálogo, ya se produjo una reunión de Consejo y
CAP, lo cual advierte que hay que ser cautos, seguir observando el proceso,
participar y ser orgánicos”, y señaló que desde su lugar propuso que la presidencia
quedara en manos de una mujer aunque indicó: “Hubo un consenso de todos los
consejeros, incluidas todas mis compañeras mujeres dentro del Consejo, de que
fuera Miguel Isa. Yo tenía una diferencia y mi voto era discordante. Pero, al
estar todos de acuerdo, entendí que había que apoyarlo unánimemente a Miguel,
que creo que es un conductor con la amplitud suficiente para las negociaciones que
requiere el partido hoy. No propuse a ninguna sino a todas ellas, que alguna de
mis compañeras sea la que diga ‘yo quiero ser’, pero eso no ocurrió, entonces
eso también habla de cómo todavía falta en el partido la posibilidad de que las
mujeres puedan ponerse al frente”.
Por otra parte, el dirigente se
refirió a la muerte del ex presidente Carlos Saúl Menem. “Desde mi perspectiva
no hay ningún luto porque la muerte no redime a nadie. Creo que ha sido muy
dañino para una gran mayoría de las clases medias y de las clases más bajas en
toda la sociedad argentina, y para la política, específicamente, el ex
presidente Menem. Ha dejado huellas profundas en el peor sentido”, sostuvo.
Fuente:
Hora 7 radial/ FM Noticias 88.1 MHz.
BH