"Hay
indicaciones según las cuales existía una instancia, un mercado, en el que se
cerraron acuerdos suplementarios entre Estados miembros y laboratorios farmacéuticos",
reveló Kurz ante la prensa, y explicó que había compartido informaciones
similares con los dirigentes de Bélgica, Grecia, Polonia, Eslovenia y República
Checa.
El canciller
alertó que "muchos no podían creerlo, porque esto contradice claramente el
objetivo político de la UE" de un reparto equitativo, y evaluó que es
preciso "encontrar quién firmó los contratos", que son
"secretos" y que él no había podido consultarlos.
Las
declaraciones de Kurz vienen a avivar el fuego en un bloque que de por sí llega
golpeado por las diferencia en torno al manejo de la pandemia, a partir de
cuatro o cinco puntos clave en las que los Estados disienten.
El cierre
total o parcial de fronteras, la producción y venta de las vacunas, la
posibilidad de exportarlas o no a otras regiones, la distribución y hasta la
chance de instaurar una suerte de pasaporte sanitario vienen siendo discutidas
en el bloque de los 27 países que integran la UE.
A modo de
ejemplo, el canciller austríaco denunció que Malta recibirá "hasta tres
veces más dosis por habitante que Bulgaria" hasta el verano y que Países
Bajos también se vería beneficiada con "dos veces más dosis que Croacia
hasta fines de junio".
Kurz puso en
debate la supuesta "distribución justa" de la vacuna y lamentó que en
las últimas semanas no se tuvo en cuenta cuenta el factor poblacional, lo que
dio paso a una disparidad que amenaza con "intensificarse" en los
próximos meses, reportaron las agencias de noticias Europa Press y AFP.
El
diplomático insistió en la supuesta existencia de contratos secretos de
Gobiernos con farmacéuticas con las que la UE negoció compras conjuntas, lo que
en la práctica implica que los países tienen prohibido negociar en paralelo con
ellas.
"Si la
distribución continuase de esta manera, daría como resultado un trato muy
desigual y debemos impedirlo. Los 450 millones de europeos deben tener la
oportunidad de volver a la normalidad en verano", enfatizó el líder
conservador, que para no dejar duda de sus denuncias las escribió además en su cuenta
de la red Twitter.
El vocero de
la Comisión Europea –el órgano ejecutivo de la UE-, Éric Mamer, afirmó que las
reglas de compra conjunta prevén que los Estados miembro puedan negociar entre
ellos cambios en las partidas inicialmente asignadas en la clave de reparto.
"Es
algo que discuten entre ellos y el acuerdo se produce entre ellos",
explicó, y subrayó que Bruselas no influye en esa discusión, porque se trata de
un mecanismo previsto para permitir ajustes cuando algún país no quiere o no
necesita las dosis previstas en una determinada partida.
Sobre las
acusaciones de Kurz acerca de presuntos contratos secretos, el vocero prefirió
no responder.
LS