DDN. Se trata del sargento Pablo Exequiel Toledo, actualmente
con revista en la subcomisaría de Villa Asunción; el cabo Ignacio Esteban
Zurita, con revista en el destacamento La Silleta y el oficial subayudante
Rómulo Segovia, con revista en la subcomisaría de Los Toldos, quienes fueron
imputados por los delitos de vejaciones, en concurso real con allanamiento
ilegal y privación ilegítima de la libertad.
De las múltiples causas, se tiene que los efectivos
policiales acusados acometieron contra la integridad física de numerosas
personas (entre las cuales se encontraban dos menores de edad), y en muchas
situaciones y sin motivo alguno, les dispararon con armas no letales.
Uno de los damnificados, Luciano Cruz, perdió un ojo por
la violencia con la que actuaron los encartados y tiene comprometido el otro,
según trascendió de publicaciones periodísticas.
En sus fundamentos, la fiscala penal Verónica Simesen de
Bielke, sostuvo que los diferentes elementos colectados durante la
investigación, permiten sostener la sospecha fundada de que los acusados
podrían incurrir en la hipótesis configurativa del peligro cierto de fuga, con
la posibilidad cierta de que los imputados no se sometan a los requerimientos
del sistema judicial.
En este sentido, surgieron indicios vehementes de que los
acusados hicieron del delito su medio de vida, sin mostrar arrepentimiento
alguno, pues no resulta un dato menor considerar estos efectivos forman parte
de las fuerzas de seguridad provincial y que su deber es el de garantizar la
seguridad pública y no la comisión incesante de hechos ilícitos contra la
sociedad.
En virtud de los fundamentos vertidos, la fiscala penal
Verónica Simesen de Bielke, solicitó la prisión preventiva del personal
policial mencionado, debido a la existencia de motivos suficientes para
sospechar que los imputados, en su rol de funcionarios públicos, tienen
vinculaciones dentro de la fuerza de seguridad y acceso a información que no
tiene un ciudadano común.
Dicha posición permite sospechar que podrían influenciar
a personas que serán llamadas a deponer en la audiencia de debate ante el
Tribunal y es necesario que declaren libres de toda influencia, motivo que
habilita la restricción de la libertad de los acusados.
Además, la fiscala advirtió que se debe tener en cuenta
la expectativa de pena, que en caso de recaer en condena sería de cumplimiento
efectivo, debido la cantidad de causas por las que fueron requeridos, por lo
que el incentivo para eludir la acción de la justicia es mayor.
NF