DDN. Mamani expresó que tanto ellas
como sus hijos están pasando por un difícil momento, sobre todo en lo
emocional.
“Vengo
sufriendo violencia de género hace años. En un momento decidimos separarnos y
hacer cada uno su vida a causa de infidelidades y muchas otras cosas, aparte de
lo que es violencia de género. Me vengo para mi abuela, y por circunstancias
tengo que volver a la casa con él a buscar unas cosas de los chicos porque él
no me dejaba retirar ni la ropa. Tengo todo todavía en la casa de él, no me
dejaba retirarlo con la excusa de que cada vez que el viniera yo deba ir con él
a buscar las cosas del domicilio”, relató.
La tentativa
de homicidio ocurrió el 30 de noviembre. Hace más de un año y medio que Flavia vive
la situación de violencia de género. Su denuncia, por la tentativa de homicidio,
llegó a juicio, pero con muchas irregularidades.
“Cuando yo
hago la denuncia, la justicia me asegura a mí, me promete, que ellos me iban a defender,
que me iban a cuidar, que iban a cuidar de mi integridad física y psíquica, la
de mis hijos, lo cual no se hizo. El domingo recibí a las 6 de tarde una notificación
donde decía que yo debía presentarme el lunes a las 12 del mediodía a un juicio
abreviado, así de la nada. A todo esto, yo no tenía abogado, nunca me llego la
notificación para que yo me presente como querellante ni nada, de muchas
irregularidades, pequeñas, que me enteré el domingo”, indicó.
El 30 de
noviembre, Mamaní fue a la casa de su ex pareja para buscar disfraces de sus hijos.
En eso, surgió una discusión por un collar, aparentemente de otra mujer, a
pesar de que el acusado no iba a llevar a otra persona al hogar ya que no
dejaba que Flavia se lleve las cosas con la excusa de que cada vez que los
niños vayan al lugar iban a tener sus cosas.
“En lo que
yo abro el ropero de los chicos para buscar los disfraces, él abre el suyo.
Saca el arma, pone una bala, gira el tambor y me dice acá hay una bala, si
tenés suerte es para vos. Empezó a hacer disparos, debe haber hecho tres. Una
ruleta rusa con mis hijos atrás, los cuatros. La mayor la tenía a la bebé en los
brazos y los otros dos cubriéndose, abrazándose. Lo único que atiné en ese
momento fue agarrar el arma y apuntarme a mí, a dejarla quieta la mano para que
la bala no salga para alguno de mis hijos”, contó.
La familia
de él se encontraba afuera, escuchando, pero ninguno se metió. Los niños
salieron al auto, pero su abuelo jamás les preguntó qué había pasado. Luego,
hubo un forcejeo. En un momento, el violento le dijo te llevó a tu casa como si
no hubiera pasado nada. Para evitar otra situación violenta, Flavia accedió y
cuando llegó a su casa radicó la denuncia. Desde día, hasta este último
domingo, no hubo ninguna novedad.
“Viene una
amiga y me dice vamos a averiguar, si no yo iba directamente al abreviado a las
12 del mediodía del lunes. Gracias a mi amiga, voy antes y empezamos a
averiguar. Llego a hablar con la fiscal y me dice ‘que suerte que viniste un
ratito antes para que hablemos del abreviado’. Yo le digo que eso quería saber,
porque me enteré que el sale hoy en libertad, que en eso consiste el abreviado
porque le dan una sentencia que puede cumplir afuera con ciertas condiciones”,
señaló. Al otro día de la denuncia, él quedó detenido.
Mamaní
manifestó que anteriormente, de manera informar, le llamaron por teléfono y le
preguntaron si estaba de acuerdo con realizar un juicio abreviado, a lo cual
respondió que no. Esa llamada fue a las 1 de la tarde, y ese mismo día durante
la madrugada le reventaron el vidrio del auto.
“Cuando
hablo con la fiscal, me dice que sí el obtiene su libertad pero que él no me
podía hacer nada porque si no vuelve acá y ahí sí tendría que cumplir los tres
años que le vamos a dar por la tentativa de homicidio, y yo le digo más los
años que le den por homicidio, porque el tipo sale y me mate. La fiscal me dijo
que no, tratando de convencerme de que entre al abreviado. Levanté mis cosas y
le digo bueno, no hay problema, espero en la sala. La fiscal levantó el teléfono
y dijo que si se hacía el abreviado, recién ahí”, contó.
Mamani
remarcó que hoy puede hablar y contar su historia, pero muchas mujeres no
pueden porque fueron asesinadas por violentos que ya tenían denuncias previas. “Es
un mal ejemplo para la sociedad. Yo aguanto 10 años de violencia, logro salir,
hago una denuncia, ¿y que dice la justicia? Bueno no, con seis meses ya está. Entonces,
¿qué va a decir el hombre golpeador? La sigo haciendo cagar y la dejo casi
moribunda porque como no se murió en seis meses salgo”, dijo Flavia.
Además,
agregó que la justicia justificó su decisión porque el “arma no servía” ni tenía
balas, porque la encontraron, pero después de más de un mes.
“Ahora sé
que no puedo confiar en la justicia ni en el Estado y que es mentira que me van
a proteger y que me van a cuidar. Evidentemente, no lo estaban haciendo. Iba a
ir al juicio, él iba a salir en el momento y capaz que yo lograba hacer un
video de despedida para mis hijos a la noche y no sabía si llegaba. Comeremos
arroz todos los días, pero pagaré un abogado particular porque no puedo dejar
esto en manos del Estado. Me dijeron que no necesitaba abogados que estaban
ellos para cuidarme, tanto a mí como a mis hijos, y aquí estamos”, finalizó
Flavia.
Fuente: Algo
Personal – FM Noticas 88.1 MHz
LS