DDN. "Raffaella nos ha
dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y
su extraordinario talento brillarán para siempre", dijeron las fuentes,
según consignó la agencia Ansa.
La actriz falleció después de una enfermedad que
"desde hace un tiempo había atacado su cuerpo menudo pero tan lleno de
energía desbordante".
"Su fuerza imparable, que la impuso en la cima
del sistema estelar mundial, una voluntad de hierro que nunca la abandonó hasta
el final, asegurándose de que nada de su profundo sufrimiento se filtrara. El
enésimo gesto de amor hacia su público y hacia quienes compartían su afecto,
para que su calvario personal no perturbara su brillante recuerdo",
describió quien la acompañó en parte de este trayecto estelar.
Carrá fue famosa tanto en su Italia natal como en
España y América latina, sobre todo a fines de los años 70, donde resonaron sus
éxitos musicales "Fiesta", "Hay que venir el Sur" y
"Caliente, caliente".
Explosiva, divertida, descarada, diva y eternamente
rubia, a lo largo de sus 50 años de carrera interpretó innumerables títulos,
como "Explota mi corazón", "En el amor todo es empezar",
"Qué dolor" o "Mamá, dame 100 pesetas" y llegó a filmar una
película en la Argentina, "Bárbara", dirigida por Gino Landi en 1980.
Bailarina, animadora, actriz y presentadora, Raffaella
María Roberta Pelloni, su verdadero nombre, ha demostrado ser capaz de
desarrollar numerosas facetas y seducir y entretener sin demasiado esfuerzo a
públicos de todo tipo.
Su espontaneidad conquistó primero a Italia, luego a
España, donde se convirtió en todo un mito sexual en la conservadora sociedad
española de mediados de los setenta, y de ahí dio el salto a Latinoamérica,
donde se paseó por los programas televisivos más importantes.
Ícono de la comunidad gay mucho antes de que llegara
Madonna -recibió el Premio World Pride en 2017-, se hizo muy popular en España
e Iberoamérica en 1976, cuando grabó para Televisión Española cuatro programas
titulados "La hora de Raffaella Carrà ".
En Italia, en aquella época inició un largo idilio
con la televisión pública, primero al frente del programa "Io, Agata e
Tu" y a partir de 1983 con un espacio que marcó historia, "Pronto,
Raffaella?".
Tras dos años de audiencias insuperables, cambió de
formato a "Buonasera Raffaella" en el que realizaba entrevistas y
conversaba con los espectadores telefónicamente, lo que, se dice, animó a los
productores argentinos a intentar el estrellato de Susana Giménez con un
formato similar.
En 1986, dirigió en la TV de su país el programa de
entretenimiento "Domenica in", toda una revolución de la pequeña
pantalla, y en 1989 fichó por Canale 5, del grupo audiovisual de la familia
Berlusconi, donde dirigió "Il principe azzurro" sin demasiada
acogida, por lo que tras una breve experiencia regresó de nuevo a la Rai, donde
era la reina absoluta.
Todo un símbolo en la historia de la música, supo
jugar con la sensualidad y el descaro para conquistar todo lo que se proponía
en el escenario, en contraste con la discreción que siempre ha reinado en su
vida personal.
Su trabajo más reciente fue "Replay", en
2014, un álbum de música dance con temas en español, italiano e inglés,
"del que no había necesidad", según admitió la rubia, pero que
realizó "por pura diversión", a sus siete décadas de vida.
MP