DDN. La imputada es propietaria de dos departamentos ubicados
en calle Buenos Aires al 100 y, a la vez, alquilaba otros inmuebles por cortos
periodos de tiempo. A partir de una investigación realizada por el Departamento
de Trata de Personas se pudo comprobar que en estos lugares se ejercía la
prostitución.
La pesquisa se inició a partir de la denuncia de una
mujer que posee departamentos en el mismo edificio donde Calvo alquilaba los
suyos.
La denunciante refirió que turistas a quienes ella les
había alquilado sus inmuebles se habían quejado por ruidos molestos y que en
las cámaras de seguridad se advertía el permanente ingreso de personas extrañas
al edificio, incluso a altas horas de la noche y a la madrugada.
La investigación incluyó la intervención de teléfonos
utilizados por la acusada. Se logró determinar que Calvo se comunicaba con
chicas de Jujuy que venían a Salta a prostituirse. Les alquilaba los
departamentos por día o por semana.
En las sábanas de llamadas se detectaron además números
frecuentes publicados en páginas de internet donde se ofrecían servicios
sexuales.
Se realizaron allanamientos en los que se secuestraron
celulares, varias cajas de preservativos, geles íntimos, juguetes sexuales y
tarjetas con la inscripción “masajista vip”.
De la investigación surgió que la imputada sabía acerca
de la actividad que desarrollaban las personas que le alquilaban los
departamentos. Incluso las alertaba solicitándoles que fueran discretas y les
sugería horarios de atención para evitar llamar la atención.
Calvo fue condenada en un juicio llevado a cabo en la
Sala V, presidido por la jueza Gabriela Romero Nayar.
La magistrada ordenó que la imputada cumpla la condena
dictada con modalidad de prisión domiciliaria debido a que tiene un hijo menor
y ella es la única encargada de su crianza y sustento. Dispuso además que se le
asigne consigna policial fija en el domicilio donde cumplirá la condena hasta
tanto se le coloque el dispositivo de la Unidad del Arresto Domiciliario por
Monitoreo Electrónico (UADME).
La jueza ordenó finalmente la extracción de muestras de
ADN de la acusada, para su inscripción en el Banco de Datos Genéticos.
NF