Hace un año el presidente Alberto Fernández
promulgaba la Ley 27. 610, de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), hecho
que marcó un precedente en el acceso a la salud de mujeres y personas del
colectivo LGBTI+ de Argentina. Desde que se empezó a implementar, se tuvo en
claro la necesidad de reforzar el sistema de salud, ampliar los mecanismos para
acceder a la información, y, sobre todo, hacer frente a las acciones judiciales
que surgieron.
Un caso puntual es lo ocurrido en Salta con la
médica Miranda Ruiz, que ejerce la medicina en la ciudad de Tartagal, en el departamento
San Martín, y que actualmente está imputada por garantizar el derecho a una ILE
en agosto del año pasado. Un amplio arco viene reclamando su sobreseimiento en
todo el territorio nacional, ya sea desde el propio Gobierno nacional como de
las organizaciones feministas.
Precisamente, al cumplirse un año de vigencia de
la Ley 27.610, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez
Alcorta, sostuvo que hay una persecución y criminalización contra la
profesional y calificó el caso como "paradigmático", dado que se
evidenció la intención de "disciplinamiento a los profesionales de la salud"
que cumplen con la Ley.
Gómez Alcorta, que es también abogada penalista,
contó que cuando se enteró del caso notó los desmanejos procesales que se
dieron. "El simple hecho de que haya sido detenida por una imputación
inicial es algo irracional" y "que no se puede justificar por medio
del derecho de ninguna manera", afirmó. Por eso insistió en que lo
sucedido con Ruiz "ocupa un lugar importante de disciplinamiento, sobre
todo, para grupos reaccionarios".
A fines de noviembre el fiscal penal Gonzalo Ariel
Vega amplió la imputación contra Ruiz y la acusó de haber realizado el aborto
sin consentimiento de la gestante.
Desde que el aborto legal empezó ganó visibilidad
pública en 2018, cuando se logró que fuera tratado por primera vez en el
Congreso Nacional, las acciones de los grupos antiderechos estuvieron al orden
del día. Con su aprobación, la situación no cambió y se apeló al recurso de la
Justicia para intentar declarar su inconstitucionalidad.
La Ministra detalló que actualmente hay 35
acciones judiciales en contra de la Ley. Precisamente, Salta fue una de las
primeras provincias en donde se presentó un recurso colectivo en su contra. Sin
embargo, a fines de enero del año pasado, el titular del Juzgado Federal Nº 1
de Salta, Julio Leonardo Bavio, habilitó la feria judicial para rechazar el
recurso colectivo interpuesto, entre otros, por la ex senadora nacional María
Cristina Fiore Viñuales, que buscaba suspender la vigencia de la norma.
Gómez Alcorta dijo que en todas las acciones
presentadas "el Gobierno nacional contestó y ninguna prosperó. Eso es
importante porque nos permite saber que no hay interrupciones en la aplicación
de la Ley".
Aun así, sostuvo que "todavía pesa el acceso
al derecho", pues persiste la estigmatización del aborto, tanto para
quienes intentan acceder a la práctica como para quienes intentan hacerla
cumplir. Pero que con la 27.610 el aborto "pasó de ser un delito a un
derecho que debe cumplirse", afirmó.
La Ministra insistió en que, en este primer año de
aborto legal, las acciones judiciales no impidieron que se cumpla la Ley, que
se enmarca dentro de lo establecido en la Constitución Nacional. "Es un
primer año sin traspié, a pesar de que hay dos causas que llegaron a la Corte,
pero sabemos que la Corte va a fallar a favor por la constitucionalidad de la
norma", manifestó.
Balance
positivo
Según datos ofrecidos por el Ministerio de Salud
Pública de la Nación, desde la aplicación de la 27.610, fueron notificadas
32.758 interrupciones del embarazo, lo que incluye las interrupciones legales
(ILE) y voluntarias (IVE).
Aun así, Gómez Alcorta aclaró que se trata de
números que llegaron a la cartera que dirige Carla Vizzotti, pero restan otros
tantos que aún no han sido informados puesto que las prácticas no son eventos
que necesariamente tengan que ser informados. Este medio consultó al Ministerio
de Salud Pública de Salta sobre las prácticas que se llevaron adelante en la
provincia, pero se indicó que aún no tienen el dato concreto.
La ministra también dijo que también falta
informar las interrupciones que se realizaron a través de las obras sociales y
las prepagas. "Además hay que informar que muchas mujeres llevan adelante
la práctica de modo autogestivo", indicó. A lo que sumó el dato que
difundieron desde Socorristas en Red: 7.500 interrupciones. Las Socorristas,
acompañan a mujeres y a otras personas con posibilidad de gestar, para que
lleven adelante las interrupciones de manera segura y cuidada.
"Lo que sí está claro es que aún con
problemas y obstáculos, efectivamente las prácticas se han llevado adelante en
todo el país", precisó.
En ese sentido, la ministra aseguró que el balance
es positivo desde la conquista del nuevo derecho, dado que "durante todo
el año se accedió a la práctica del aborto". Si bien, resaltó que hubo
diferencias en las provincias, como la cantidad de lugares para garantizar el
acceso, lo cierto es que "en todas las provincias se pudo acceder al
derecho".
Destacó asimismo el trabajo que llevó adelante la
cartera que dirige Carla Vizzotti, al que calificó "de hormiga", ya
que a comienzos de 2020 existían sólo 903 centros de salud que garantizaban la
interrupción del embarazo (IVE/ILE) y a finales de diciembre del año pasado ese
número pasó a 1.243 en todo el país.
"Se dio un crecimiento de más del 30%",
subrayó Gómez Alcorta. De esta manera se llegó a lugares donde antes no se
podía acceder al aborto, como pasaba con las marcadas diferencias geográficas
que obligaban a que un número importante de mujeres deban trasladarse a otros
centros de salud fuera de sus localidades.
En el caso de Salta, el Observatorio de Violencia
contra las Mujeres (OVcM) de la provincia, dio a conocer un monitoreo en
relación a las acciones implementadas para garantizar el acceso a las
interrupciones. Indicó que sólo 8 de los 64 centros de salud de primer nivel de
atención garantizan la IVE/ILE. Mientras que la cantidad de profesionales no
objetores es escasa, ya que contabilizaron sólo 8, que además no lo hacen de
manera exclusiva, sino que suman esta tarea a las atenciones médicas regulares.
El OVcM también señaló que, de enero a junio de
2021, a través de línea nacional de Salud Sexual (0-800-222-3444), se
asistieron 1.948 solicitudes de personas requiriendo IVE o ILE. De las 1.948,
59 consultas fueron resueltas pasando el plazo que estipula la normativa, es
decir los 10 días, impidiendo
acceder al derecho. Además,
dijeron que de los 644 pedidos de interrupción voluntaria (IVE), el 57% de las prácticas corresponde a la
franja de 21 a 30 años.
La ministra dijo que "falta información"
y que este año se trabajará fuertemente en la difusión de la Ley, a través de
campañas en general. Además, se pretende "seguir ampliando la red de
centros de salud públicos y la red de derivación". En este caso, si una
mujer quiere acceder a la práctica, es preciso que la institución sanitaria
garantice que efectivamente se llevará adelante.
En acción
Por otro lado, Gómez Alcorta informó que el año
pasado se distribuyeron 46.283 tratamientos de misoprostol en todo el país. En
2020 fueron 18.560. La ministra contó que, en un primer momento de la
aplicación de la Ley, las prepagas y las obras sociales decían que la práctica
no se cubría, luego se decía que no era gratuita. Dijo que por eso trabajan con
la línea de Defensa del Consumidor y la Superintendencia de Servicios de Salud
para revisar estos problemas.
También se diseñaron herramientas que permiten una
atención de calidad. Entre las acciones ya en funcionamiento está, en un primer
lugar, el Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la
interrupción voluntaria y legal del embarazo. Le siguieron el desarrollo del
Protocolo de atención posaborto, el Protocolo de atención a víctimas de
violaciones sexuales, y la Consejería en derechos a niñas y adolescentes
víctimas de abuso sexual y embarazo forzado.
Además, se informó que se llevó adelante una
capacitación federal especializada en contenidos técnicos y legales, en el que
904 profesionales se formaron en la Ley 27.610, en edades y consentimiento para
el acceso a la IVE/ILE, tratamiento con medicamentos y con Aspiración Manual
Endouterina (AMEU).
Y se realizaron 57 asistencias técnicas a los
equipos de salud provinciales para que lleven adelante las interrupciones del
embarazo. Además, mediante el programa SUMAR se financiaron prestaciones de
interrupción del embarazo y atención posaborto en todas las jurisdicciones del
país.
Se agregó el trabajo en el fortalecimiento de la
Educación Sexual Integral (ESI) para la prevención del embarazo no intencional
en adolescentes. Y la implementación de acciones federales de acceso a métodos
anticonceptivos gratuitos, pues se distribuyeron botiquines de salud sexual a
5.500 centro de salud de todo el país.
Fuente: Salta/12
BH