DDN. El procurador general de la
Provincia, Pedro García Castiella, y el secretario de Ambiente y Desarrollo
Sustentable, Alejandro Aldazabal, firmaron este viernes un importante convenio
que establece la creación de una Mesa de Enlace y del Programa Estratégico
Integral de Control Forestal.
El convenio insta a la creación
de un Registro Único de Delitos, Contravenciones e Infracciones Ambientales
vinculadas a la tala, explotación, aprovechamiento y comercialización de
productos de bosques nativos, conforme a los criterios señalados por las leyes
26.331 y 7543.
El objetivo central del convenio
radica en la aplicación de un criterio unificado para la selección, carga y
administración de datos referidos al control forestal en todo el territorio
provincial.
Dicha base de datos posibilitará
la planificación de acciones concretas de protección y represión en favor del
ambiente y de las poblaciones, tanto aborígenes como criollas. A su vez,
permitirá el desarrollo de políticas de
protección, planificación y fomento de
la actividad forestal, sobre la base de datos certeros que reflejen la realidad
del comercio forestal irregular.
De esta forma y bajo criterios
compatibles, se registrarán en la base de datos las actuaciones que permitirán
determinar la existencia de las infracciones contempladas por la normativa
vigente.
Por último, y con el fin de
generalizar los criterios de manejo de información ambiental, la Mesa de Enlace
dará participación en forma oportuna, tanto a la Policía Federal Argentina como
Gendarmería Nacional y el Ministerio de Seguridad de la Provincia.
De la firma del convenio
participaron el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los
Ríos; la jefa del Programa Fiscalización y Control de la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable, Silvina Borelli; el secretario relator en Ambiente e
Intereses Difusos de la Procuración General, Sebastián Lloret y los abogados de
la Procuración General, Santiago Sotelo y Marcos Rubinovich.
Fallo de La Corte Interamericana
de DDHH a favor de las comunidades
Tanto la tala indiscriminada como
la comercialización ilegal de productos forestales continúa siendo uno de los problemas
más acuciantes en materia ambiental, económica y social.
A principios de 2020, la
República Argentina (y la Provincia de Salta dentro de ella) fue condenada por
la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la causa “Comunidades Indígenas
miembros de la Asociación Lhaka Honhat vs Argentina”, debiendo elevarse los
estándares de protección en diversas materias vinculadas al reconocimiento de
la personería de los pueblos originarios, al derecho a la propiedad
comunitaria, al acceso al agua y la alimentación, a las garantías judiciales y
a la protección de bosques nativos, entre otros temas.
Las actividades ilícitas ponen en
serio peligro al bosque nativo y a diversas especies animales y vegetales;
afectan gravemente al sector productivo que desarrolla su actividad forestal de
acuerdo a la normativa vigente y perjudica especialmente a las comunidades
originarias y criollas cuya subsistencia depende del bosque, lo que origina
múltiples problemas económicos y sociales.
MP