DDN. Piden al diario Clarín rectificar
una nota falsa de 1977. El medio debe corregir lo informado sobre dos hijos de
desaparecidos; surge así de la sentencia Vuelos de la Muerte de Campo de Mayo.
Con la publicación de los
fundamentos de la sentencia del juicio Vuelos de la Muerte de Campo de Mayo, el
Tribunal Oral Federal 2 de San Martín aclaró los alcances del pedido de
rectificación al diario Clarín por haber publicado una noticia falsa sobre la
hija y el hijo de Roberto Arancibia, una de las víctimas de ese juicio.
La nota a la que hace referencia
se publicó el 24 de noviembre de 1977 bajo el título: “Buscan a familiares de
dos niños abandonados”. Los niños eran Adriana Arancibia, de 3 años, y su
hermano Martín, de 6, y no habían sido abandonados, sino que sus padres habían
sido desaparecidos.
Según pudo averiguar años atrás,
la nota surgió por un pedido de alguien del Instituto Riglós de Moreno, donde
habían sido enviadas las dos criaturas, al igual que muchos otros hijos e hijas
de víctimas del terrorismo de Estado. Hacía ya casi seis meses que estaban en
ese instituto de menores luego de que el 11 de mayo de 1977 una patota del
Ejército se llevara secuestrados a Arancibia, parte de la conducción del
PRT-ERP y a su esposa, María Eugenia Zago, médica y también militante de esa
organización.
La nota mostraba a los niños en
situación de abandono y esa imagen construida por todo el aparato de medios que
apoyó a la dictadura deberá ser ahora corregida.
En diálogo con FM Noticias Martín
Arancibia fue consultado por lo que significa este fallo; sostuvo que la cadena
de responsabilidad es mucho más grande y expresó: “Cuando se calmen las aguas
interiores junto a mi hermana vamos a solicitar que se cumpla el fallo contra
Clarín y contar a policía que tenían un plan sistemático para ocultar que se
estaba matando gente”.
Mencionó que la denuncia policial
decía: “Estos chicos fueron encontrados abandonados y de hecho, desde mayo del
77 hasta diciembre del 77 estuvimos en una casa cuna que es un sitio de memoria
porque muchos niños de padres secuestrados, torturados y desaparecidos fueron a
ese lugar utilizado por el ejército y la policía”.
Asimismo, mencionó que el expediente
del Ministerio de Bienestar sostiene que junto a su hermana fueron abandonados
y que cuando negaban esta situación los psicólogos aducían que presentaban una
condición mitómana.
Arancibia contó que el aviso en
el diario buscando a familiares de los niños supuestamente abandonados fue
visto por su abuela paterna que “con la fuerza del amor se presentó y dijo me
los traigo…ella no se iba a ir del lugar sin sus nietos”.
El licenciado y profesor de
Ciencias Políticas planteó ante este escenario que la pedagogía de la memoria es
un contenido transversal que debe trabajarse en cualquier circunstancia y en
cualquier momento, situación sobre la que aún no hay un avance de manera real.
Finalmente, lamentó que el ejército
sea una figura impoluta y que nunca estos lugares fueran puestos en tela de juicio,
como en Salta donde aún tenemos el Monumento a Manchalá.
Fuente: Todas las voces todas-FM
Noticias 88.1 Mhz.
MP