DDN. Madres Protectoras y organizaciones
sociales se manifestaron en ciudad Judicial para rechazar la prisión domiciliaria
de Lautaro Teruel, condenado a 12 años de prisión por abuso sexual.
Gianella Barros, de Madres
Protectoras, consideró repudiable la decisión de la justicia ante un hecho tan aberrante.
“Es terrible lo que envuelve el caso y no puede ser que el juez haya dictado
esa medida”, dijo la mujer y exclamó: “Las organizaciones que luchamos contra
el abuso nos sumamos al repudio de la sociedad porque esto es una falta de
respeto a todas las víctimas y sus familiares”.
Las organizaciones cuestionan los
argumentos por los que se otorgó a Teruel el beneficio de la prisión
domiciliaria y aseguran que no todos los internos cuentan con estos privilegios,
ya que la justicia actúa acorde al poder.
“Hay resguardo para los abusadores
que son amparados por la justicia misma… acudimos buscando justicia para
nuestros hijos y nos encontramos con esto”, insistió Barros, para luego apuntar
contra el juez Martín Pérez y pedir a la sociedad que se involucre para exigir
que la justicia actúe como corresponda, no haya jueces inoperantes y beneficios
para los abusadores por su condición económica y vínculos con el poder.
El
caso
Marco Lautaro Teruel, hijo del
músico de Los Nocheros Mario Teruel, fue condenado el 18 de octubre de 2021 a
12 años de cárcel por doble abuso sexual agravado por un tribunal de juicio de
Salta. Después de un año, tres meses y 12 días de encierro, este lunes le
otorgaron el beneficio de prisión domiciliaria por una infección en el dedo.
En ese contexto, Teruel cumplirá la
pena en su casa, monitoreado por una tobillera electrónica, hasta que finalice
su tratamiento médico y luego regresará a la cárcel.
“Esta es una situación que viene
transcurriendo desde hace seis meses”, explicó el abogado de Teruel, Juan
Casabella Dávalos. Según el letrado, la “complicación” de su representado
comenzó en junio de 2022 con una mal diagnosticada “uña encarnada” generada por
una infección que contrajo en prisión.
Para esa altura, Teruel llevaba ocho
meses detenido en la Unidad Carcelaria N° 1 del Servicio Penitenciario de la
provincia de Salta. “La infección no cedía y Lautaro no podía apoyar el pie. Se
le realizó una placa y se observó que tenía tomado el hueso del primer dedo del
pie izquierdo. El Tribunal de Juicio decidió internarlo durante una semana para
realizarle estudios complementarios y hacer un cultivo. El resultado arrojó que
había una infección avanzada y que corría el riesgo de que le amputaran el
dedo”, detalló Casabella Dávalos.
Así, y bajo control de una junta
médica conformada por cuatro especialistas —uno del Poder Judicial, uno del
Ministerio Público Fiscal, uno de la querella y el médico tratante del Servicio
Penitenciario— se decidió “dar salvataje” al paciente y se ordenó una
internación permanente.
Durante el primer mes y medio,
siempre según Casabella Dávalos, Lautaro Teruel fue medicado con morfina. “No
había forma de calmar el dolor”, sostuvo el letrado que, en ese tiempo, inició
una causa penal contra las autoridades del Servicio Penitenciario, ya que le
pusieron una cadena en el pie a su cliente y eso le trajo consecuencias en la
infección.
Finalmente, después de casi seis
meses de tratamiento con antibióticos, “consiguieron salvarle el dedo”, explicó
el abogado. El 20 de diciembre de 2022, Teruel recibió el alta de internación
(no el alta médica), regresó a la cárcel y fue alojado en un calabozo para 10
personas. A pesar de ello, el Servicio Penitenciario informó que el recluso no
estaba en condiciones de cumplir el tratamiento sin riesgo.
Así, ante la posibilidad de una
reinfección, su abogado presentó a mediados de enero de 2023, en plena feria
judicial, un habeas corpus ante el Juzgado de Garantías N°1 de Salta en el que
solicitó la prisión domiciliaria para que su representado pudiera terminar el
tratamiento en buenas condiciones. El juez Martín Fernando Pérez le concedió el
pedido.
Este lunes, tobillera electrónica
mediante, Teruel fue trasladado por el Servicio Penitenciario a su domicilio de
la calle Pasaje Basabilbaso 220, donde permanecerá con el beneficio de prisión
domiciliaria hasta que finalice su tratamiento médico. Según Casabella Dávalos,
“no se va a extender más de dos o tres meses”. Luego, regresará a la cárcel.
No es la primera vez que a Teruel
le dan prisión domiciliaria: el beneficio ya se le había concedido en abril de
2021, cuando todavía esperaba el juicio, que se concretó en octubre de ese año.
Durante el juicio en su contra,
Teruel fue juzgado por dos causas distintas. En la primera, fue condenado por los
delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, por las circunstancias de su
realización, reiterado en concurso ideal con corrupción de menores, doblemente
agravada por tratarse de menor de 13 años y por mediar engaño.
En la segunda, en tanto —en la que
estaba acusado con los absueltos Silvio Ezequiel Rodríguez y Gonzalo Isaac
Farfán—, por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado, cuando la
víctima tenía 19 años.
La fiscalía había pedido 17 años de
prisión y las querellas, 15. Le dieron 12, pero la condena todavía no está
firme.
Antes de escuchar la sentencia, el
hijo de un miembro de Los Nocheros hizo uso de las últimas palabras en el
juicio, y pidió disculpas a una de sus víctimas y a su propia familia e
insistió con que, en uno de los hechos, “jamás tuvo la intención” de abusar de
una de las denunciantes.
“Simplemente (quiero) pedir
disculpas a todos los involucrados. Decirles que, sea cual sea el resultado de
esto, voy a seguir trabajando para reparar lo que haya que reparar y empezar a
vivir de nuevo”, aseguró.
Fuente: Nuestramerica-FM Noticias/
Infobae
MP